La madre de Agostina Vega, Melisa Heredia, había asistido judicialmente a Claudio Barrelier, único detenido por el femicidio de Agostina Vega. Una colecta se organizó para pagar su fianza en una causa anterior, revelando un oscuro lazo.
Este polémico historial se suma a la confianza previa que el presunto femicida tenía con la familia.
Barrelier tiene antecedentes por secuestro y privación ilegítima de la libertad, pruebas que la madre conocía. La propia Heredia le suplicó por audios que devuelva a su hija, mientras Barrelier intentaba desviar la investigación con versiones falsas.
La trama revela una cadena de negligencias y ocultamientos que exige justicia urgente en Córdoba.
