El gobierno nacional aplicó un nuevo aumento de combustible, golpeando los surtidores de todo el país desde julio. Esta suba parcial de impuestos difiere el ajuste completo para agosto, pero el aumento de combustible ya se siente en la calle. Esta estrategia de desdoblar los incrementos se repite, buscando maquillar el impacto real en la inflación y el bolsillo de los tucumanos. Para la nafta súper, el litro pasa de $2.030 a $2.051, sumando más de $22 por litro en impuestos. El gasoil también sube, con un incremento de más de $21 por litro, impactando directamente en el transporte y la producción. La postergación del resto de los impuestos solo aplaza una suba mayor, manteniendo la incertidumbre y la presión sobre los precios futuros.
