El bandoneonista y compositor Tomás Lebrero llega a Tucumán para presentarse este viernes a las 22 en CiTá Abasto de Cultura (La Madrid 1.457). En tiempos donde la industria cultural concentrada apuesta a la homogeneización y la rentabilidad inmediata, su propuesta solista emerge como un espacio de resistencia y memoria colectiva a través de lo popular.
Frente al avance corporativo de la inteligencia artificial y el diseño de canciones por algoritmos —que buscan reemplazar la subjetividad humana por la maximización del beneficio empresarial—, Lebrero propone la “anti-artificial intelligence”. Su trinchera es la canción con identidad, arraigada en las vivencias populares y en la fricción de la realidad social de nuestro suelo.
“Mi interés estuvo en lo popular y paradójicamente me enamoré de lo que mi maestro Rodolfo Mederos llama músicas ‘despopulares'”, señala el músico. Para Lebrero, rescatar el folclore y el tango en el presente no es un ejercicio de nostalgia burguesa, sino una disputa por el sentido histórico de los sonidos que la gran industria del entretenimiento intenta archivar o mercantilizar.
El concierto promete ser un puente entre la tradición y la canción urbana actual, con composiciones propias, clásicos nacionales y un sentido homenaje al maestro jujeño Ricardo Vilca. Lebrero reivindica el folclore del NOA como un territorio vivo, rescatando el legado de figuras clave de nuestra identidad popular como Pepe Núñez y Juan Falú.
La cita en el Abasto, un espacio que resiste al margen de los circuitos oficiales de consumo, es una invitación a desconectarse de las lógicas del mercado digital para habitar el encuentro comunitario, donde la música vuelve a ser una herramienta de transformación y memoria colectiva en el Tucumán profundo.
