“La fractura dentro del peronismo es más profunda de lo que se ve”. Así de contundente fue Marcelo Aguaysol en su análisis semanal, alertando sobre la grave crisis en el oficialismo tucumano.
Aguaysol desgranó la semana política, poniendo el foco en la interna que atraviesa el gobierno provincial. Su diagnóstico resuena fuerte en un Tucumán que depende de la estabilidad para enfrentar sus desafíos económicos y sociales.
El periodista no dudó en señalar una “disputa silenciosa por el control de la caja provincial”. Esta interna afecta directamente la gobernabilidad. Los intendentes, según Aguaysol, no están alineados, generando un clima de incertidumbre palpable. La provincia, con un presupuesto ajustado, necesita consensos que hoy simplemente no existen.
El gobernador enfrenta un desafío enorme para unificar las posturas. Los rumores de cambios en el gabinete circulan, pero Aguaysol los desestimó. “Son parches que no resuelven la raíz del problema”, sentenció, minimizando el impacto de posibles enroques. La oposición, mientras tanto, observa atenta sin capitalizar aún la coyuntura.
La falta de acuerdo interno ya se siente en la gestión diaria y amenaza con impactar en los servicios que recibe la gente.
