El Comité Nacional para la Prevención de la Tortura denunció graves hechos en las cárceles tucumanas. El informe expone torturas, malos tratos y flagrante obstrucción a organismos de control. Esto sucede tras la inauguración de las unidades de Benjamín Paz y Delfín Gallo, prometidas como solución a la crisis carcelaria. El CNPT relevó ingresos violentos, agresiones físicas y un fallecimiento bajo condiciones ya advertidas en Benjamín Paz. La situación se agrava por el impedimento constante al Mecanismo Local de Prevención para inspeccionar y entrevistar detenidos. La provincia debe responder por la integridad de las personas bajo su custodia, no por un sistema que reproduce la violencia.
