El gobernador Osvaldo Jaldo pidió “respetar el fallo” que absolvió a los imputados en el emblemático Caso Lebbos, pese a la bronca popular. Su postura institucional avala una sentencia que dejó a Paulina Lebbos sin justicia tras 18 años.
La reciente absolución de César Soto y Sergio Kaleñuk revivió el reclamo por impunidad en uno de los crímenes más resonantes de la provincia.
La decisión judicial, sin pruebas suficientes para condenar, dejó libre a Soto y Kaleñuk, exsecretario del alperovichismo. Alberto Lebbos, padre de la víctima, mantiene su lucha por la verdad ante la inacción estatal.
El pronunciamiento oficial abre la puerta a nuevas apelaciones mientras la bronca social por la impunidad sigue encendida en Tucumán.
