El Senado avanza con el polémico Proyecto de Propiedad Privada, una reforma que habilita la venta de tierras a extranjeros y acelera desalojos. La iniciativa genera fuerte rechazo y expone internas feroces en el oficialismo. La sesión estuvo al borde del fracaso por la falta de quórum y un escándalo entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la jefa de bloque de LLA, Patricia Bullrich. Entre sus puntos más cuestionados, la reforma elimina límites para la compra de tierras por parte de extranjeros y establece el desalojo exprés para ocupaciones, incluso con “silencio administrativo” a los 180 días. Además, se agilizan los plazos para desalojar inquilinos morosos y se debaten pliegos judiciales clave. Este proyecto, impulsado con urgencia, redefine las reglas de juego sobre la propiedad y el acceso a la tierra en todo el país.
