La Justicia tucumana imputó a diez mujeres de Graneros por reclamar asistencia tras las inundaciones. La imputación a vecinas Graneros se originó por una denuncia de la intendenta, desatando un escándalo.
Las vecinas exigían ayuda social, pero la intendenta Raquel Graneros y su madre las acusaron de amenazas.
Diez mujeres fueron imputadas por “amenazas simples” en el Centro Judicial Concepción. Deberán mantener distancia de las denunciantes por 200 metros durante seis meses, pese a negar los cargos.
La causa avanza, sentando un precedente peligroso para la protesta social en Tucumán.
