La inflación de junio a nivel nacional se ubicó en un 1,9%, marcando la primera vez en diez meses que el índice mensual baja del 2%. Este dato, festejado por el gobierno, contrasta con la persistente angustia de los hogares. Este supuesto ‘alivio’ llega tras meses de aumentos incesantes que pulverizaron el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones. Aunque el número mensual sea bajo, la suba interanual de precios sigue siendo del 33,5%, mientras que el acumulado en el primer semestre ya alcanza el 16,8%. Estas cifras evidencian una pérdida constante del poder de compra para la mayoría de los trabajadores y jubilados. Mientras los funcionarios brindan por un porcentaje, el termómetro de la calle en Tucumán sigue marcando una olla a presión por el costo de vida.
