El Gobierno nacional anunció que dialogará con rectores tras la multitudinaria marcha en defensa del presupuesto universitario. Sin embargo, ratificó su postura de control férreo y desfinanciamiento encubierto sobre las universidades públicas.
La medida llega en medio de una profunda crisis de financiamiento que llevó a miles de estudiantes y docentes a las calles, exigiendo el cumplimiento de la ley.
Sandra Pettovello y Alejandro Álvarez defendieron la revisión de gastos, cuestionando la “discrecionalidad” y la falta de datos sobre casi dos millones de alumnos, donde menos de la mitad son “regulares”. El Ejecutivo, además, rechazó aplicar la ley de financiamiento aprobada por el Congreso, alegando “irregularidades” y un costo inasumible.
El oficialismo insiste en que la movilización tiene un trasfondo político opositor, mientras el futuro de la educación pública sigue en el aire.
